¿Qué es la disfunción eréctil y cuándo se considera un problema?
Las dificultades de erección ocasionales pueden aparecer en la mayoría de los hombres y por sí solas no significan enfermedad. Se habla de disfunción eréctil cuando la molestia persiste de forma continua o recurrente durante al menos tres meses y afecta negativamente a la vida sexual y a la relación de pareja.
En la valoración no se atiende solo a si «funciona o no». Saber si la molestia comenzó de forma brusca o progresiva, si se mantienen las erecciones matutinas y si ocurre con una pareja concreta o en todas las situaciones orienta para distinguir si la causa es corporal o predominantemente psicológica.
Principales causas de la disfunción eréctil
La disfunción eréctil no suele deberse a una única causa; con frecuencia coinciden varios factores. Los más habituales son:
- Causas vasculares: disminución del flujo de sangre al pene o imposibilidad de retenerla en el lecho vascular (fuga venosa). Están estrechamente relacionadas con las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión y el colesterol elevado.
- Diabetes: al afectar tanto a los vasos pequeños como a los nervios, es una de las causas más frecuentes. El control de la glucemia forma parte del plan de tratamiento.
- Causas hormonales: la testosterona baja, las enfermedades tiroideas y la prolactina elevada pueden contribuir.
- Medicamentos: algunos fármacos para la tensión, los antidepresivos, los medicamentos para la próstata y algunos tratamientos para la caída del cabello pueden afectar a la erección.
- Causas relacionadas con el sistema nervioso: cirugías de hernia discal, intervenciones en la zona pélvica, cirugía radical de próstata y algunas enfermedades neurológicas.
- Estilo de vida: tabaco, exceso de alcohol, sedentarismo, obesidad, apnea del sueño e insomnio crónico.
- Factores psicológicos: ansiedad de rendimiento, depresión, estrés laboral intenso y problemas de pareja.
Proceso de valoración en Denizli y pruebas realizadas
En la primera consulta se realiza una anamnesis detallada: duración de la molestia, forma de inicio, enfermedades asociadas, medicamentos utilizados y hábitos de tabaco y alcohol. Después se lleva a cabo la exploración urológica general.
Según los hallazgos de la exploración pueden solicitarse las pruebas que se consideren necesarias. Entre ellas, la glucemia en ayunas y la HbA1c, el perfil lipídico, la medición matutina de testosterona total, las pruebas de función tiroidea y el nivel de prolactina. Si se sospecha una causa vascular se plantea la ecografía Doppler color del pene.
Este paso no debe omitirse: la disfunción eréctil puede aparecer años antes de que las enfermedades cardiovasculares den síntomas. El enfoque correcto no es silenciar la molestia, sino encontrar su causa.
Opciones de tratamiento
El tratamiento no consiste en un único método y siempre se planifica según la causa. Las opciones se abordan, en general, en los siguientes escalones:
- Cambios en el estilo de vida y control de las enfermedades asociadas: el manejo de la glucemia, la tensión arterial y el colesterol, el abandono del tabaco, el control del peso y la actividad física regular constituyen la base del tratamiento.
- Tratamiento farmacológico: los inhibidores de la PDE5 por vía oral son medicamentos sujetos a receta; por el riesgo de interacción con la medicación cardíaca no deben utilizarse sin valoración médica.
- Corrección del déficit hormonal: ante una testosterona baja confirmada por laboratorio, el tratamiento se planifica bajo seguimiento médico.
- Ondas de choque de baja intensidad (Li-ESWT): método por sesiones que puede valorarse en casos seleccionados de origen vascular leve o moderado.
- Tratamientos con inyección en el pene: pueden plantearse cuando la respuesta a los fármacos orales no es suficiente; la primera aplicación se realiza en un entorno controlado.
- Prótesis de pene: opción quirúrgica que se valora en los casos persistentes que no se benefician de otros métodos.
- Apoyo psicológico y asesoramiento sexual: se planifican junto con el tratamiento médico en los cuadros con un componente de ansiedad marcado.
Advertencia sobre los productos adquiridos por internet
En los productos comprados por internet, en herboristerías o en fuentes poco fiables bajo la etiqueta de «naturales» se detectan principios activos farmacológicos no declarados. Estos productos entrañan riesgos graves, como bajadas de tensión, arritmias cardíacas y, junto con medicamentos cardíacos que contienen nitratos, cuadros que ponen en peligro la vida.
Si la disfunción eréctil requiere tratamiento farmacológico, la elección del medicamento y su dosis debe determinarlas el médico tras la exploración y las pruebas necesarias.
Preguntas frecuentes
¿La disfunción eréctil es permanente?
No toda disfunción eréctil es permanente. Los cuadros debidos al estrés, la falta de sueño o el uso temporal de un medicamento pueden mejorar cuando desaparece la causa. En los cuadros por daño vascular o neurológico, el objetivo del tratamiento es dar soporte a la función. La distinción se hace con la exploración y las pruebas.
¿La disfunción eréctil puede ser un signo de enfermedad cardíaca?
Puede serlo. Como las arterias del pene son más finas que las del corazón, pueden mostrar antes los signos de la arteriosclerosis. Por eso, sobre todo en molestias de reciente aparición a partir de los 40 años, se recomienda realizar también una valoración del riesgo cardiovascular.
¿Qué pruebas se solicitan antes de iniciar el tratamiento?
Con frecuencia se empieza por la glucemia en ayunas y la HbA1c, el perfil lipídico y la medición matutina de testosterona. Según la anamnesis y los hallazgos de la exploración pueden añadirse pruebas tiroideas, el nivel de prolactina o la ecografía Doppler color del pene.
¿Puede haber disfunción eréctil a edades jóvenes?
Puede aparecer. En el grupo de edad joven destacan más la ansiedad de rendimiento, el consumo excesivo de pornografía, el tabaco, el consumo de sustancias y la irregularidad del sueño; sin embargo, no debe hablarse de causa «psicológica» sin descartar antes las causas hormonales y vasculares.
¿Cómo se pide cita en Denizli?
Puede enviar su solicitud de cita a través del formulario de la web, en el número 0541 159 56 36 o por WhatsApp. Su solicitud se atiende sobre la base de la confidencialidad.